Mie 27 May 2009
Madrid, Infomadrid, 26-5-2009.- Con motivo de la celebración del Día Nacional del Apostolado Seglar y de la Acción Católica, el próximo 31 de mayo, solemnidad de Pentecostés, este año con el lema “Qué hermosos los pies de los que anuncian buenas noticias” (Rom 10,15), el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, ha hecho pública una carta en la que se dirige a los laicos para “alentaros en la ineludible tarea de proclamar el evangelio de todos los hombres”. “No nos cabe duda de que el evangelio es la verdadera buena noticia que el hombre de hoy, como el de todos los tiempos, necesita escuchar. Pero también sabemos que el hombre no siempre tiene los oídos abiertos para escuchar la Buena Noticia. Por ello es preciso decisión y entrega a la misión evangelizadora”.
San Pablo, dijo, también se encontró con dificultades para anunciar el evangelio, pero a pesar de ello “se entrega al evangelio y a su predicación con la conciencia clara de que de ello depende la vida y la salvación de los hombres”. “La salvación de todos y cada uno de los hombres es un imperativo del amor del Padre”, y que consiste en “el conocimiento y la aceptación de la alianza de amor que Dios Padre ha establecido con el mundo en su Hijo Jesucristo”.
Para el Cardenal, “la actual situación, no sólo del mundo, sino también de tantas partes de la Iglesia, exige absolutamente que la palabra de Cristo reciba una obediencia más rápida y generosa”. Y explica que “la predicación del evangelio no consiste en la simple defensa de unos valores o ideas que se proponen frente a otros distintos, sino en la propuesta de una Vida Nueva que tiene su origen en el Espíritu Santo”. Así, prosigue, “el evangelio nos propone la Vida nueva que brota del corazón abierto de Cristo en la cruz”. “Si damos testimonio del Amor Divino que habita en nosotros”, afirmó, “ofreceremos al mundo la buena noticia que permitirá afrontar con esperanza la crisis económica, social y moral del tiempo en que vivimos”.
Bendición y alentando los esfuerzos “que se hacen en el campo del asociacionismo católico”, recuerda que “es misión importante del apostolado seglar y de la Acción Católica colaborar” trabajando “al servicio de la revitalización de todas las comunidades eclesiales, para un mayor vigor de la nueva evangelización. Si hay comunidades vivas, que se toman en serio la evangelización de la sociedad, no faltarán nunca seglares que se conviertan en testigos convincentes del Señor resucitado”.
Manifiesta su agradecimiento “por la celebración en Madrid de la próxima Jornada Mundial de la Juventud en el año 2011, que hemos comenzado a preparar con la acogida, primero en Roma y después en Madrid, de la Cruz de los jóvenes acompañada del Icono de la Virgen. Su peregrinación el próximo curso por toda la archidiócesis y por las diócesis españolas ha de servir para anunciar el contenido fundamental del Evangelio: en la Cruz el hombre es amado por Dios hasta el extremo”.
Afirma que “es hermosa la misión del ser mensajeros del Amor, pues sólo una vida llena del Amor de Dios puede comunicar con verdad esta Buena Nueva que encierra en sí misma la capacidad de salvar al hombre de todos los tiempos”.
Concluye pidiendo a la Virgen María “que bendiga todos los trabajos apostólicos de todas las asociaciones de apostolado seglar y de la Acción Católica, y os animo a todos a ser mensajeros de la Buena Noticia de la salvación”.