Mie 30 Sep 2009
Madrid, Infomadrid, 30-9-2009.- En una carta dirigida a los sacerdotes, religiosos, religiosas y personas con alguna responsabilidad en la acción pastoral, el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, les invita a participar en la Misa de inauguración del curso pastoral de la archidiócesis que se celebrará el próximo sábado, 3 de octubre, a las 12,00 horas, en la Catedral de la Almudena.
En su carta, el Cardenal les recuerda que “continuado el trabajo del curso pasado, tenemos ante nosotros, en primer lugar, la familia. Os pido a todos que, según vuestro carisma y vuestra vocación, pongáis todo el empeño en ayudar a las familias a ser verdaderas “iglesias domésticas”. La escucha de la Palabra de Dios, la oración común, la ayuda mutua y el servicio a los pobres han de hacer de la familia el lugar en el que los hijos puedan crecer en sabiduría y en gracia”.
“Este año empezamos, además, la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud. Toda la Iglesia diocesana se dispone a acoger a los –quizás– dos millones de jóvenes de todo el mundo que acudirán a Madrid en agosto de 2011, presididos por el Santo Padre Benedicto XVI, para ofrecer el testimonio entusiasta de su fe en Jesucristo”. En referencia a la “peregrinación de muchos jóvenes por todo el territorio de nuestra Archidiócesis con la Cruz de la Jornada Mundial y con el Icono de la Virgen”, dijo que “se trata de un itinerario espiritual y pastoral a la vez en el que se debe ver comprometida toda la comunidad diocesana con su oración y con la colaboración generosa en lo que puede y debe ser como una prolongada y fecunda proyección de “la Misión Joven” a la juventud madrileña para implicarla en la consecución del objetivo de la JMJ 2011: “arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe””.
Concluye dirigiéndose a “sacerdotes, catequistas, profesores de religión, responsables de grupos parroquiales de jóvenes, cuantos trabajáis en la preparación del Bautismo y del Matrimonio, voluntarios de Cáritas, visitadores de enfermos, miembros de asociaciones y movimientos apostólicos que promovéis en la sociedad iniciativas a favor de la familia y la educación según el Evangelio. Todos hemos sido llamados, diversamente pero por el mismo Señor. Todos necesitamos el mutuo enriquecimiento. Junto con María, nuestra Madre y Señora de la Almudena, todos pedimos el Espíritu Santo”.