Archivo de Agosto, 2011

04:02 pm  |  LIMA, 31 Ago. 11 (ACI/EWTN Noticias).- José Fernando de la Riva Agüero Deacon tiene 85 años y es sobrino del fallecido intelectual católico José de la Riva Agüero Osma, que dejó en herencia los terrenos en donde está ahora la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). En una entrevista publicada hoy dijo “rotundamente” que esta casa de estudios no es ahora lo que su tío siempre quiso: “un centro que sea auténticamente cristiano, católico, apostólico y romano”.

En entrevista concedida al diario El Comercio, al respecto del diferendo que mantiene la PUCP con el Arzobispado de Lima, el sobrino de Riva Agüero recordó que, al dejar en herencia el terreno en donde está ahora esta casa de estudios, su tío “quería que hubiera un centro de primera categoría, intelectual, consagrado y dedicado” y que además “mantuviera esa línea. Sin claudicaciones”.

Al ser preguntado sobre si la Universidad Católica es ahora lo que su tío hubiera deseado, José Fernando de la Riva Agüero Deacon contestó: “no. Rotundamente no. Se está tratando de convertirla en otra cosa. Seguramente habría cambiado de testamento. Creo que se arrepentiría (de haber dejado sus bienes a la PUCP)”.

10:13 am  |  VATICANO, 31 Ago. 11 (ACI/EWTN Noticias).- Al presidir esta mañana la audiencia general en la plaza Libertad en Castel Gandolfo y continuando sus catequesis sobre la oración, el Papa Benedicto XVI explicó que la contemplación de las obras de arte también constituye un camino para llegar a Dios a través de la belleza.

En una mañana soleadas y ante unos tres mil peregrinos llegados todo el mundo, el Santo Padre aseguró que el arte “es como una puerta abierta hacia el infinito, hacia una belleza y una verdad que van más allá de lo cotidiano. Y una obra de arte puede abrir los ojos de las mentes y del corazón, impulsándonos hacia lo alto”.

Seguidamente el Papa señaló: “quizá os habéis dado cuenta alguna vez que ante una escultura, un cuadro, algunos versos de una poesía, o alguna pieza musical, habéis sentido una íntima emoción, un sentimiento de alegría, de percibir aquello que claramente ante vosotros no es solo material”, sino “algo más grande, algo que habla, capaz de tocar el corazón, de comunicar un mensaje, de elevar el ánimo”.

02:14 am  |  BUENOS AIRES, 31 Ago. 11 (ACI/EWTN Noticias).- El Párroco de la Iglesia Catedral de Jujuy (Argentina), P. René Ruiz, rechazó las intenciones de legalizar la eutanasia o el aborto en el país y señaló que las personas que abortan quedan con la conciencia marcada por haber matado a un ser inocente.

“En estos 26 años de sacerdocio, muchas veces tuve que hablar con personas que han abortado y su conciencia quedó marcada para siempre y son las personas que no se perdonan a sí mismas el haber destruido una vida humana”, dijo al diario Jujuy al Día.

En declaraciones difundidas este lunes, el sacerdote recordó que la vida humana es sagrada y buscar interrumpirla “sería ponernos en una situación de que somos los dueños de la vida”, cuando en realidad esta “es un don que la debemos administrar de acuerdo a como Dios la da”.

07:21 pm  |  LOS ÁNGELES, 30 Ago. 11 (ACI/EWTN Noticias).- El Arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos), Mons. José Gómez, llamó a no ceder a las presiones que no quieren que los católicos vivan su fe de manera pública y que por tanto no influya en la sociedad.

“Vivimos en una cultura en donde existen muchas presiones para que mantengamos nuestra fe en privado, para que mantengamos nuestras creencias para nosotros mismos, especialmente cuando se trata de vivir nuestra fe y valores católicos en la vida pública”, señaló durante la Misa dominical.

El Prelado explicó que esta misma tentación sufrió el profeta Jeremías, que fue “maltratado por proclamar la Palabra de Dios. Él es tentado a simplemente dejar de hacerlo y permanecer en silencio. Él dice: ‘No mencionaré el nombre de Dios’”.

07:21 pm  |  LOS ÁNGELES, 30 Ago. 11 (ACI/EWTN Noticias).- El Arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos), Mons. José Gómez, llamó a no ceder a las presiones que no quieren que los católicos vivan su fe de manera pública y que por tanto no influya en la sociedad.

“Vivimos en una cultura en donde existen muchas presiones para que mantengamos nuestra fe en privado, para que mantengamos nuestras creencias para nosotros mismos, especialmente cuando se trata de vivir nuestra fe y valores católicos en la vida pública”, señaló durante la Misa dominical.

El Prelado explicó que esta misma tentación sufrió el profeta Jeremías, que fue “maltratado por proclamar la Palabra de Dios. Él es tentado a simplemente dejar de hacerlo y permanecer en silencio. Él dice: ‘No mencionaré el nombre de Dios’”.

Religioso y Cardenal.
Patrón de las embarazadas y parturientas.

San Ramón nació de familia noble en Portell, cerca de Barcelona, España en el año 1200. Recibió el sobrenombre de non natus (no nacido), porque su madre murió en el parto antes de que el niño viese la luz. Con el permiso de su padre, el santo ingresó en la orden de los Mercedarios, que acababa de fundarse. San Pedro Nolasco, el fundador, recibió la prefesión de Ramón en Barcelona.

Progresó tan rápidamente en virtud que, dos o tres años después de profesar, sucedió a San Pedro Nolasco en el cargo de “redentor o rescatador de cautivos”. Enviado al norte de Africa con una suma considerable de dinero, Ramón rescató en Argel a numerosos esclavos. Cuando se le acabó el dinero, se ofreció como rehén por la libertad de ciertos prisioneros cuya situación era desesperada y cuya fe se hallaba en grave peligro. Pero el sacrificio de San Ramón no hizo más que exasperar a los infieles, quienes le trataron con terrible crueldad. Sin embargo, el magistrado principal, temiendo que si el santo moría no se pudiese obtener la suma estipulada por la libertad de los prisioneros a los que representaba, dio orden de que se le tratase más humanamente. Con ello, el santo pudo salir a la calle, lo que aprovechó para confortar y alentar a los cristianos y hasta llegó a convertir y bautizar a algunos mahometanos. Al saberlo, el gobernador le condenó a morir empalado, pero quienes estaban interesados en cobrar la suma del rescate consiguieron que se le conmutase la pena de muerte por la de flagelación. San Ramón no perdió por ello el valor, sino que prosiguió la tarea de auxiliar a cuantos se hallaban en peligro, sin dejar escapar la menor ocasión de ayudarlos.

San Ramón encaró dos grandes dificultades. No tenía ya un solo centavo para rescatar cautivos y predicar el cristianismo a los musulmanes equivalía a la pena de muerte. Pero nada lo detuvo ante el llamado del Señor. Conciente del martirio inminente, volvió a instruir y exhortar tanto a los cristianos como a los infieles. El gobernador, enfurecido ante tal audacia, ordenó que se azotase al santo en todas las esquinas de la ciudad y que se le perforasen los labios con un hierro candente. Mandó ponerle en la boca un candado, cuya llave guardaba él mismo y sólo la daba al carcelero a la hora de las comidas. En esa angustiosa situación pasó San Ramón ocho meses, hasta que San Pedro Nolasco pudo finalmente enviar algunos miembros de su orden a rescatarle. San Ramón hubiese querido quedarse para asistir a los esclavos en Africa, sin embargo, obedeció la orden de su superior y pidió a Dios que aceptase sus lágrimas, ya que no le había considerado digno de derramar su sangre por las almas de sus prójimos.

A su vuelta a España, en 1239, fue nombrado cardenal por Gregorio IX, pero permaneció tan indiferente a ese honor que no había buscado, que no cambió ni sus vestidos, ni su pobre celda del convento de Barcelona, ni su manera de vivir. El Papa le llamó más tarde a Roma. San Ramón obedeció, pero emprendió el viaje como el religioso más humilde. Dios dispuso que sólo llegase hasta Cardona, a unos diez kilómetros de Barcelona, donde le sorprendió una violenta fiebre que le llevó a la tumba. El santo tenía aproximadamente treinta y seis años cuando murió el 31 de agosto de 1240. Cardona pronto se transformó en meta de peregrinaciones. Fue sepultado en la capilla de San Nicolas de Portell.

El Papa Alejandro VII lo incluyó en el Martirologio Romano en 1657.

San Ramón Nonato es el patrono de las parturientas y las parteras debido a las circunstancias de su nacimiento.

La comisión nombrada por el Papa Benedicto XIV propuso suprimir del calendario general la fiesta de San Ramón por la dificultad de encontrar documentos fidedignos sobre su vida.

*Fuente: Vida de los Santos de Alan Butler.