Archivo de Septiembre, 2011

02:04 pm  |  MÉXICO D.F., 30 Sep. 11 (ACI/EWTN Noticias).- La Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) difundió un boletín de prensa con declaraciones del vocero oficial del Vaticano, P. Federico Lombardi, quien desmintió que el Papa Benedicto XVI haya hecho intervenido para influir en la decisión de Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre el aborto en el país.

En la víspera, algunas agencias de prensa divulgaron declaraciones atribuidas del Obispo de Mexicali (estado de Baja California), Mons. José Isidro Guerrero Macías, sobre una supuesta intervención del Pontífice en la victoria pro-vida. “Ayer casi perdíamos, pero una llamada del Papa, no sé a quién, no me pregunten, cambió todo”, dijo el Obispo.

El boletín de la CEM, señala que “de acuerdo con la declaración emitida hoy en la Santa Sede, a través de su portavoz, el Pbro. Federico Lombardi, que Su Santidad Benedicto XVI, no realizó llamada telefónica alguna a nuestro País para influir en el debate que sostuvieron los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sobre el tema del derecho a la vida”.

11:45 am  |  CARACAS, 30 Sep. 11 (ACI/EWTN Noticias).- Tras la protesta de los católicos en Venezuela, la cadena televisiva Globovisión, la de mayor audiencia en Venezuela, retiró un comercial blasfemo de su programación en el que no se respetaba al Papa ni el altar en una iglesia.

La decisión de la cadena televisiva se dio luego de la protesta de los católicos quienes a través de correos electrónicos, las redes sociales como Twitter y llamadas telefónicas expresaron su indignación a Globovisión y a la empresa italiana de cocinas Aran Cucine.

El spot mostraba una toma exterior de la Plaza de San Pedro y luego el interior de lo que parecía ser la Basílica. Se veía luego a cuatro guardias suizos reemplazando el altar por una cocina.

06:51 am  |  ROMA, 30 Sep. 11 (ACI/EWTN Noticias).- El secretario para las Relaciones de la Santa Sede con los Estado, el Arzobispo Dominique François Joseph Mamberti, denunció ante la ONU la profunda crisis ética que corroe las estructuras económicas del planeta y recordó que el verdadero desarrollo “se basa no sobre la supremacía del más fuerte sino sobre la atención al más débil y marginado”.

El 27 de septiembre, en la 66ª sesión de la Asamblea General celebrada en la ciudad de Nueva York (EE.UU.), Mons. Mamberti se dirigió al Secretario General de la Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, para subrayar el inadmisible desequilibrio económico-financiero en el que nada la población mundial.

En su llamado a la solidaridad, Mons. Mamberti recordó que “la ética no es un elemento ajeno a la economía y la economía no tiene futuro si no lleva consigo un elemento moral: en otros términos, la dimensión ética es fundamentalmente para afrontar los problemas económicos”.

06:05 pm  |  MÉXICO D.F., 29 Sep. 11 (ACI).- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México desestimó hoy un recurso anti-vida del juez Fernando Franco que buscaba derribar el blindaje de la vida ante el aborto en el estado de San Luis Potosí.

Como sucedió ayer con el caso del estado de Baja California, en una medida que ha irritado a las feministas radicales de México y en la región por haber coincidido con el “día de la despenalización del aborto en América Latina y el Caribe” –que estos grupos celebran el 28 de septiembre– cuatro ministros (jueces) votaron a favor de la vida y siete a favor del proyecto abortista de Franco.

Para que el proyecto de sentencia de Franco que buscaba la inconstitucionalidad prosperara, debían reunir 8 de los 11 votos.

Nació en Dalmacia (Yugoslavia) en el año 342. San Jerónimo cuyo nombre significa “el que tiene un nombre sagrado”, consagró toda su vida al estudio de las Sagradas Escrituras y es considerado uno de los mejores, si no el mejor, en este oficio.

En Roma estudió latín bajo la dirección del más famoso profesor de su tiempo, Donato, quien era pagano. El santo llegó a ser un gran latinista y muy buen conocedor del griego y de otros idiomas, pero muy poco conocedor de los libros espirituales y religiosos. Pasaba horas y días leyendo y aprendiendo de memoria a los grandes autores latinos, Cicerón, Virgilio, Horacio y Tácito, y a los autores griegos: Homero, y Platón, pero casi nunca dedicaba tiempo a la lectura espiritual.

Jerónimo dispuso irse al desierto a hacer penitencia por sus pecados (especialmente por su sensualidad que era muy fuerte, por su terrible mal genio y su gran orgullo). Pero allá aunque rezaba mucho, ayunaba, y pasaba noches sin dormir, no consiguió la paz, descubriendo que su misión no era vivir en la soledad.

De regreso a la ciudad, los obispos de Italia junto con el Papa nombraron como Secretario a San Ambrosio, pero éste cayó enfermó, y decidió nombrar a San Jerónimo, cargo que desempeñó con mucha eficiencia y sabiduría. Viendo sus extraordinarios dotes y conocimientos, el Papa San Dámaso lo nombró como su secretario, encargado de redactar las cartas que el Pontífice enviaba, y luego lo designó para hacer la traducción de la Biblia. Las traducciones de la Biblia que existían en ese tiempo tenían muchas imperfecciones de lenguaje y varias imprecisiones o traducciones no muy exactas. Jerónimo, que escribía con gran elegancia el latín, tradujo a este idioma toda la Biblia, y esa traducción llamada “Vulgata” (o traducción hecha para el pueblo o vulgo) fue la Biblia oficial para la Iglesia Católica durante 15 siglos.

Alrededor de los 40 años, Jerónimo fue ordenado sacerdote. Pero sus altos cargos en Roma y la dureza con la cual corregía ciertos defectos de la alta clase social le trajeron envidias y sintiéndose incomprendido y hasta calumniado en Roma, donde no aceptaban su modo enérgico de corrección, dispuso alejarse de ahí para siempre y se fue a Tierra Santa

Sus últimos 35 años los pasó en una gruta, junto a la Cueva de Belén. Varias de las ricas matronas romanas que él había convertido con sus predicaciones y consejos, vendieron sus bienes y se fueron también a Belén a seguir bajo su dirección espiritual. Con el dinero de esas señoras construyó en aquella ciudad un convento para hombres y tres para mujeres, y una casa para atender a los que llegaban de todas partes del mundo a visitar el sitio donde nació Jesús.

Con tremenda energía escribía contra los herejes que se atrevían a negar las verdades de nuestra santa religión. La Santa Iglesia Católica ha reconocido siempre a San Jerónimo como un hombre elegido por Dios para explicar y hacer entender mejor la Biblia, por lo que fue nombrado Patrono de todos los que en el mundo se dedican a hacer entender y amar más las Sagradas Escrituras. Murió el 30 de septiembre del año 420, a los 80 años.

Nació en Dalmacia (Yugoslavia) en el año 342. San Jerónimo cuyo nombre significa “el que tiene un nombre sagrado”, consagró toda su vida al estudio de las Sagradas Escrituras y es considerado uno de los mejores, si no el mejor, en este oficio.

En Roma estudió latín bajo la dirección del más famoso profesor de su tiempo, Donato, quien era pagano. El santo llegó a ser un gran latinista y muy buen conocedor del griego y de otros idiomas, pero muy poco conocedor de los libros espirituales y religiosos. Pasaba horas y días leyendo y aprendiendo de memoria a los grandes autores latinos, Cicerón, Virgilio, Horacio y Tácito, y a los autores griegos: Homero, y Platón, pero casi nunca dedicaba tiempo a la lectura espiritual.

Jerónimo dispuso irse al desierto a hacer penitencia por sus pecados (especialmente por su sensualidad que era muy fuerte, por su terrible mal genio y su gran orgullo). Pero allá aunque rezaba mucho, ayunaba, y pasaba noches sin dormir, no consiguió la paz, descubriendo que su misión no era vivir en la soledad.

De regreso a la ciudad, los obispos de Italia junto con el Papa nombraron como Secretario a San Ambrosio, pero éste cayó enfermó, y decidió nombrar a San Jerónimo, cargo que desempeñó con mucha eficiencia y sabiduría. Viendo sus extraordinarios dotes y conocimientos, el Papa San Dámaso lo nombró como su secretario, encargado de redactar las cartas que el Pontífice enviaba, y luego lo designó para hacer la traducción de la Biblia. Las traducciones de la Biblia que existían en ese tiempo tenían muchas imperfecciones de lenguaje y varias imprecisiones o traducciones no muy exactas. Jerónimo, que escribía con gran elegancia el latín, tradujo a este idioma toda la Biblia, y esa traducción llamada “Vulgata” (o traducción hecha para el pueblo o vulgo) fue la Biblia oficial para la Iglesia Católica durante 15 siglos.

Alrededor de los 40 años, Jerónimo fue ordenado sacerdote. Pero sus altos cargos en Roma y la dureza con la cual corregía ciertos defectos de la alta clase social le trajeron envidias y sintiéndose incomprendido y hasta calumniado en Roma, donde no aceptaban su modo enérgico de corrección, dispuso alejarse de ahí para siempre y se fue a Tierra Santa

Sus últimos 35 años los pasó en una gruta, junto a la Cueva de Belén. Varias de las ricas matronas romanas que él había convertido con sus predicaciones y consejos, vendieron sus bienes y se fueron también a Belén a seguir bajo su dirección espiritual. Con el dinero de esas señoras construyó en aquella ciudad un convento para hombres y tres para mujeres, y una casa para atender a los que llegaban de todas partes del mundo a visitar el sitio donde nació Jesús.

Con tremenda energía escribía contra los herejes que se atrevían a negar las verdades de nuestra santa religión. La Santa Iglesia Católica ha reconocido siempre a San Jerónimo como un hombre elegido por Dios para explicar y hacer entender mejor la Biblia, por lo que fue nombrado Patrono de todos los que en el mundo se dedican a hacer entender y amar más las Sagradas Escrituras. Murió el 30 de septiembre del año 420, a los 80 años.